Postulación · Team1 Builder Grants

Una capa de confianza para los instrumentos de planeamiento estratégico del Estado peruano

Proyecto CEPLAN V.01-Blockchain. Un registro que permite demostrar qué versión de un plan existe, quién la aprobó, cuándo, y que la evidencia no fue alterada, sin almacenar el documento en la cadena.

Solicitante TechGob Programa Mini Grant Monto USD 10.000 Plazo 3 meses Red Avalanche L1 soberana
01 · Problema

Un registro puede estar íntegro documento por documento y ser falso como conjunto

Un Estado planifica antes de gastar. En Perú, el Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico obliga a que cada entidad formule un plan institucional articulado al plan sectorial, y un plan operativo articulado al institucional. De esa cadena depende que el presupuesto se ejecute contra objetivos vigentes.

La cadena se sostiene sobre registros que hoy no pueden probar su propia integridad. Una auditoría técnica del ecosistema encontró tres brechas concretas. Los registros son editables y sus bitácoras internas carecen de sellado oponible a terceros. La firma digital cualificada existe y está desplegada, pero no está acoplada a las transacciones del aplicativo: la aprobación jurídica del plan ocurre por fuera, por oficio y resolución publicada. Y las validaciones no siguen reglas de control de versiones, de modo que pueden coexistir versiones superpuestas de un mismo instrumento.

El efecto no es documental sino presupuestal. Cuando un plan operativo se aprueba huérfano de un plan institucional vigente, la cadena de resultados se rompe y el gasto queda amarrado a un objetivo que ya no rige. Cuando coexisten versiones superpuestas, el presupuesto se ejecuta contra planes derogados. Y el problema más difícil no es demostrar que un documento fue alterado —el sello de tiempo ya lo resuelve—, sino demostrar que ningún documento fue suprimido de la serie.

02 · Por qué ahora

Cinco condiciones que no coincidían antes coinciden hoy

Obstáculo económico

El requisito de inmovilizar capital desapareció

Hasta diciembre de 2024, operar una red soberana en el ecosistema exigía inmovilizar 2.000 AVAX por validador, una cifra sin vía de adquisición posible para una entidad pública sujeta a la ley de contrataciones. El upgrade Etna, mediante la propuesta ACP-77, eliminó ese requisito y lo sustituyó por una tarifa continua de orden operativo. Con este cambio, una entidad de gobierno puede presupuestar ese costo.

Marco normativo

La norma ahora exige lo que esta arquitectura hace

El reglamento de protección de datos personales, plenamente vigente desde marzo de 2025, incorporó la privacidad desde el diseño como obligación. El reglamento del marco de confianza digital, aprobado en noviembre de 2025, ordenó el terreno institucional. La separación entre datos fuera de cadena y prueba criptográfica en cadena dejó de ser una opción de diseño para convertirse en la única forma admisible de construir esto.

Activo existente

El componente más caro ya está pagado

La barrera habitual de cualquier sistema de confianza digital es la identidad. CEPLAN ya tiene firma digital cualificada desplegada. El piloto no parte de cero: parte de una capa de identidad consolidada que hoy está subutilizada.

Financiamiento

Hay ventana institucional abierta

El programa de transformación digital del Estado peruano financiado por el BID mantiene abierta la línea de innovación digital bajo la cual este piloto es elegible, de modo que el escalamiento no compite por presupuesto ordinario escaso.

Y el Estado peruano acaba de adoptar el modelo de identidad sobre el que esta arquitectura estaba diseñada

El 1 de agosto de 2026, mediante Resolución Jefatural N° D000012-2026-RENIEC/JNAC, se aprobaron los lineamientos del Documento Nacional de Identidad digital, con el mismo valor legal, eficacia jurídica y fuerza probatoria que el DNI físico, en cumplimiento del plazo fijado por el D.S. N° 098-2025-PCM, que creó el Marco de Identidad Digital del Estado Peruano. Los lineamientos describen una arquitectura descentralizada de emisor, titular y verificador, definen la credencial verificable como documento digital firmado criptográficamente por un emisor de confianza, y habilitan la divulgación selectiva: el ciudadano revela solo los datos estrictamente necesarios para cada trámite, autorizando con biometría o PIN.

Esos son, con otras palabras, los mismos componentes que este prototipo venía proponiendo: credencial verificable, identificador descentralizado y presentación selectiva. Hasta hace cinco semanas eran una decisión de diseño que había que defender ante la entidad; hoy son la política de identidad digital del Estado peruano. La emisión debía iniciarse dentro de los treinta días hábiles siguientes al 1 de agosto, de modo que el piloto llegaría exactamente cuando el ecosistema de identidad se está poniendo en marcha y aún no tiene casos de uso institucionales que lo ejerciten.

La ventana institucional también está abierta. A esas condiciones se suma una última que no es normativa ni técnica: el rector de gobierno digital del país, la SGTD, aceptó la invitación de TechGob y convocó formalmente a las entidades públicas a trabajar sobre desafíos de blockchain en marzo de 2026, y la entidad rectora del planeamiento, CEPLAN, acudió con este problema que hoy presentamos al grant. Los vínculos con las instituciones ya están establecidos. Esto asegura tracción con usuarios específicos, difusión a nivel estatal y espacio para establecer mesas de trabajo que allanen el camino a la implementación.
03 · Solución

Una capa de confianza que no reemplaza el sistema de planeamiento: lo hace demostrable

El principio de diseño es que la cadena no almacena planes, sino pruebas sobre ellos. El documento, sus anexos y los datos personales del firmante permanecen en el repositorio de la entidad. A la red viaja únicamente la huella criptográfica del documento, el evento, el actor identificado por un identificador descentralizado y el sello de tiempo. Si alguien altera una coma del plan almacenado fuera de cadena, su huella deja de coincidir con la registrada y la discrepancia es demostrable por cualquiera.

Sobre esa base, cinco contratos inteligentes convierten en condiciones técnicas las reglas que hoy se verifican a mano: registro de versiones, articulación obligatoria entre instrumentos, ciclo de aprobación, unicidad de la versión vigente por periodo y gobernanza de la red. El contrato de articulación es el núcleo: codifica que un plan operativo no puede aprobarse si su plan institucional padre no está vigente. La inconsistencia estratégica deja de ser posible por diseño, no por diligencia del revisor.

Primera decisión

El foco es la regla, no el documento

Lo que se vuelve inmutable no son los planes, sino la regla de articulación entre ellos. Eso distingue esta propuesta de un registro notarial genérico.

Segunda decisión

El control no depende del consentimiento del titular

El nodo observador del órgano de control es permanente por mandato legal y no revocable, pero cada una de sus consultas queda inscrita en el mismo registro inmutable. El control conserva su potestad y pierde su opacidad.

3.1 · La decisión de plataforma

La elección de Avalanche no fue arbitraria sino el resultado de una auditoría comparativa entre siete redes, y el método importa tanto como el resultado.

La pregunta que se evaluó no fue cuál es la mejor tecnología en abstracto, sino cuál es admisible para una entidad pública peruana. Eso obligó a jerarquizar los criterios en lugar de promediarlos. Dos son eliminatorios y binarios: la gobernanza soberana sobre el conjunto de validadores, porque la ley que crea el sistema de planeamiento otorga rectoría exclusiva a una sola entidad y esa rectoría no es delegable a un comité externo; y la admisibilidad del gasto bajo la normativa de contrataciones. Los demás —costo, portabilidad, estándares, madurez del ecosistema— son graduales: ponderan, no descalifican.

Con ese orden, cuatro de las siete plataformas evaluadas quedaron fuera por gobernanza antes de llegar a la evaluación económica. De ahí un resultado que sin el método parecería contradictorio: la configuración más barata de todo el cuadro está descartada, porque en esa red los validadores los gobierna un comité de permisionamiento ajeno a la entidad rectora.

Descartado el costo como criterio, lo que decide es la gobernanza. Avalanche resuelve de forma nativa y programable lo que la ley peruana exige: un contrato de gestión de validadores cuyo propietario único puede ser un multifirma de la entidad rectora, que controla el alta, la baja y el peso de cada validador. La alternativa soberana en el otro ecosistema exige que la entidad levante y orqueste una red nacional dedicada, asumiendo funciones de permisionamiento y soporte que hoy cumple una asociación regional. Es viable —hay un precedente en Brasil— pero es un proyecto institucional en sí mismo, no una plataforma sobre la cual pilotear. A eso se suman el ecosistema de herramientas maduro y una capacidad de mensajería entre cadenas sin equivalente nativo en la alternativa, relevante si el registro debe conversar mañana con otros dominios del Estado.

Dos rasgos del proceso que conviene que el evaluador conozca. El primero es que la auditoría se corrigió a sí misma dos veces: descartó Avalanche por el requisito de inmovilizar dos mil unidades del activo por validador, y lo repuso al verificar que un upgrade de diciembre de 2024 había eliminado ese requisito; y matizó una recomendación previa a favor de la otra plataforma tras el apagado de una infraestructura construida sobre ella en Brasil. El segundo es que la decisión se tomó en contra de la plataforma sobre la que trabaja el socio con el que coorganizamos el taller con la Presidencia del Consejo de Ministros. Había incentivo para elegirla; el método indicó otra cosa.

La conclusión es que Avalanche es la mejor opción disponible hoy para el Estado peruano en este tipo de registro, con una condición explícita —que se resuelva la admisibilidad del gasto en la tarifa de red—, y esa condición es justamente el cuarto hito de esta postulación.

04 · Mercado

El caso de validación es una entidad; el mercado es un patrón

En Perú, el sistema de planeamiento abarca 2.058 pliegos presupuestales que formulan y mantienen del orden de 6.200 instrumentos activos de forma simultánea. Esas 2.058 entidades son las que deben incorporarse a la red para registrar y validar sus instrumentos, y ahí está el techo natural del despliegue nacional.

Conviene precisar en qué calidad se incorporan, porque de ello depende el costo de escalar. Las entidades entran como nodos escritores y clientes del registro —emiten, consultan y acreditan—, no como validadores del consenso, que permanecen en un conjunto reducido bajo control de la entidad rectora. Por eso el crecimiento es por adhesión y no por reingeniería: incorporar la entidad número mil no cambia la arquitectura ni multiplica el costo de la red, porque el costo de infraestructura depende del número de validadores y no del número de participantes.

El patrón se repite fuera del planeamiento. El mismo diagnóstico —trazabilidad, inmutabilidad e interoperabilidad entre entidades que se validan mutuamente— apareció en otros desafíos levantados por TechGob y la SGTD en el taller de marzo, que forman parte de nuestro portafolio de proyectos: cuatro registros públicos distintos con una misma carencia estructural, que además se repite fuera de Perú, tal como lo indica nuestro trabajo de campo con el Laboratorio de Gobierno de Chile. Lo que se construya aquí no es un sistema para una entidad específica: es una implementación de referencia para una categoría de registro público que hoy no tiene solución estándar en el ecosistema.

2.058

Entidades

Pliegos presupuestales que deben incorporarse a la red como nodos escritores.

6.200

Instrumentos

Planes institucionales y operativos activos de forma simultánea en todo el Estado.

4

Registros análogos

Otros desafíos con la misma carencia estructural, levantados en el taller de marzo.

05 · Modelo de negocio

Dos tiempos, deliberadamente separados

Ahora

El piloto

El grant financia la implementación de referencia: los cinco contratos, la integración con la firma digital del Estado y el portal público de verificación. Los contratos se publican con licencia abierta, porque su valor para el ecosistema está en que otra entidad los reutilice, no en que sean propietarios.

Después

El producto

Lo que TechGob monetiza no es el código sino la incorporación: el diseño de gobernanza de red, la integración con los sistemas legados de cada entidad, la adecuación normativa y la operación acompañada. El activo de la firma es su metodología, y esa metodología no se cede: se aplica. Cada entidad que se suma es una implantación, y cada país con sistema de planeamiento es una réplica.

La disciplina que hace posible ese segundo tiempo es una restricción de diseño autoimpuesta: la lógica de dominio no se acopla a componentes propietarios de ninguna plataforma. La gestión de validadores, el pago de gas y la mensajería entre cadenas viven en una capa de infraestructura separada de los cinco contratos.

Conviene decir con todas sus letras por qué eso conviene también a quien financia. Un registro público de integridad no se adopta por entusiasmo tecnológico sino por decisión administrativa, y ninguna entidad rectora firma una dependencia de plataforma que no pueda revertir: la reversibilidad no es una concesión al escepticismo ni el anuncio de una salida, es la condición que hace posible la firma y la que permite que el despliegue permanezca. Una implementación de referencia demostrablemente portable se adopta más veces que una cautiva, y cada adopción ocurre sobre la plataforma que llegó primero, que resolvió el camino institucional y que no obligó a nadie a apostar sin salida.

06 · Tracción

Demanda institucional probada en terreno, con quienes toman las decisiones

El 31 de marzo de 2026 se realizó en Lima el Taller internacional «Blockchain para resolver desafíos del sector público», organizado por la Presidencia del Consejo de Ministros a través de la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital, diseñado por TechGob y financiado por Clarity DAO Protocol. La convocatoria exigía que cada entidad postulara con un equipo de dos personas con rango directivo —una del área de tecnologías y otra del área usuaria del problema— y que trabajara sobre un desafío real de su institución.

Por parte de CEPLAN postuló su especialista en transformación digital y su coordinador de sistemas administrativos transversales. El desafío que llevó al taller es el que este proyecto resuelve, y en la propia postulación manifestó su interés en desarrollarlo junto a TechGob. De la jornada salió además un acuerdo de trabajo con la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital para buscar financiamiento que permita construir el prototipo.

Esto importa por una razón precisa: el problema no lo formuló el proveedor, lo formuló la entidad, y lo hizo por escrito ante su propio rector de gobierno digital. La contraparte no es un contacto generalista, sino los dos roles que deben concurrir para que una implantación de este tipo prospere: quien controla la plataforma y quien es dueño del proceso.

Evidencia: el taller, su organización y la participación de TechGob son verificables en el portal oficial del Estado peruano. El interés de CEPLAN consta en su formulario de postulación y en el acuerdo de trabajo con la Secretaría. Nuestro trabajo puede consultarse en techgob.cl.

Lo construido y verificable a la fecha

01

Prototipo navegable publicado

Disponible en ceplan.govtechpe.work. Recorre el ciclo de vida completo del instrumento, el historial de trazabilidad y el control de accesos, con la advertencia explícita de que la red no está desplegada.

02

Auditoría comparativa de plataformas

Criterios eliminatorios y graduales, modelos de costo íntegramente formulados y trazables, y una nota metodológica que documenta los errores corregidos durante el propio análisis, incluida la rectificación del requisito de stake tras Etna.

03

Arquitectura técnica especificada

Modelo de datos dentro y fuera de cadena, cinco contratos con sus reglas, flujo de siete etapas y stack recomendado.

04

Hoja de ruta normativa y de migrabilidad

Mapeo artículo por artículo de las obligaciones de protección de datos a decisiones de arquitectura, e inventario de lo portable, lo que exige readaptación y lo que debe reemplazarse.

07 · Equipo

Dos frentes de igual peso, con responsable identificable en cada hito

El proyecto exige tres capacidades que rara vez coinciden en un mismo equipo: capacidad técnica en contratos inteligentes e identidad descentralizada, dominio del marco normativo aplicable y experiencia de gestión pública capaz de conducir la adopción institucional, que es el ámbito en el que fracasa la mayoría de los pilotos GovTech.

Hito 4

Nadinne Canto Novoa — Directora de TechGob

Dirección del proyecto, habilitación normativa y gestión institucional. Doctora (c) en Filosofía. Especialista en investigación de usuario aplicada a desafíos de innovación pública, con foco en habilitación normativa y desarrollo de proyecto, y consultora estratégica en blockchain, visualización de datos y gobierno abierto. Ha promovido la investigación sobre la adopción de blockchain en entidades públicas, desarrollando trabajo conjunto con el Laboratorio de Gobierno del Ministerio de Hacienda de Chile y con la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital del Perú, con la que TechGob coorganizó el taller del que surgió este proyecto. Conduce el pronunciamiento institucional sobre la admisibilidad del gasto y la relación con la entidad, que es la parte del proyecto que ninguna capacidad técnica puede sustituir.

Hitos 1 a 3

Pablo Guzmán Sánchez — CTO

Arquitectura, contratos inteligentes e infraestructura de red. Ejecutivo de tecnología con 29 años de experiencia, con trayectoria en Santander y Banmédica liderando estrategias DevOps, automatización y modernización de plataformas. Actualmente es CTO de HealthProof —identidad médica, interoperabilidad clínica y trazabilidad— y de CertiLink —certificación y validación digital—: dos dominios técnicamente análogos a este registro, donde el problema es el mismo, probar la integridad y el origen de un documento sin exponer su contenido. Es además CTO de NodoZero, iniciativa dedicada a acelerar la adopción de blockchain y Web3 mediante comunidades y eventos, que aporta capacidad de difusión en el ecosistema.

Su formación en la plataforma propuesta es directa: bootcamp de contratos inteligentes en Avalanche (2024) y bootcamp de capa uno sobre P-Chain (2025), que es exactamente la arquitectura que este piloto despliega, además de formación en Chainlink, Arbitrum, Stacks y SUI. Obtuvo el cuarto lugar en el Avalanche Private Edition Hackathon de 2024 con una solución de identidad y trazabilidad en salud.

La gestión regulatoria no descansa en una sola persona. En Banmédica, Pablo coordinó procesos normativos ante la Superintendencia de Salud y la SUSESO: sustentar una posición técnica ante un organismo supervisor no le es ajeno. Para el hito institucional, además, la conducción no se apoya en asesoría legal contratada sino en la relación ya existente con la Subsecretaría de Política y Regulación Digital de la SGTD.

Dedicación

Ambos integrantes comprometen el 80 % de su jornada a este proyecto durante los tres meses de ejecución, con el grant cubriendo una parte de ese costo y TechGob aportando la diferencia como coinversión. No es un dato menor en un equipo pequeño: la causa más frecuente de incumplimiento en pilotos de esta escala no es la dificultad técnica sino la dispersión del equipo entre iniciativas paralelas.

08 · Qué pedimos

USD 10.000 para ejecutar el piloto en tres meses, con cuatro hitos verificables

01

Red soberana operativa

Despliegue de la capa uno con gestión de validadores bajo control exclusivo de la entidad rectora, condición derivada del mandato legal de rectoría exclusiva sobre el sistema de planeamiento.

02

Los cinco contratos de extremo a extremo

Con validación automática de la articulación entre instrumentos y control de unicidad de la versión vigente, sobre instrumentos de tres a cinco sectores piloto.

03

Reversibilidad demostrada

Los mismos contratos recompilados y desplegados en una red alternativa con un cambio de código fuente acotado. No es un plan de migración: es la prueba de que la entidad no queda cautiva, que es la garantía sin la cual un rector público no firma, y la evidencia de que la implementación de referencia es reutilizable por otros gobiernos del ecosistema.

04

Pronunciamiento institucional sobre la admisibilidad del gasto

Gestionar que el Estado se manifieste formalmente sobre cómo una entidad pública puede sostener una tarifa de red denominada en un activo digital. La vía es la Subsecretaría de Política y Regulación Digital de la SGTD, que es la unidad que produce los informes técnicos sobre los que se sustentan las directivas del ente rector en materia de gobierno y confianza digital. Es trabajo de gestión institucional con costo real —expediente, sustento técnico, seguimiento del trámite— y por eso figura como hito presupuestado y no como supuesto.

Por qué el cuarto hito es el de mayor valor para el ecosistema. Los tres primeros producen software; el cuarto produce precedente. Hoy ningún gobierno de la región tiene una respuesta formal a la pregunta de si una entidad pública puede pagar una tarifa de protocolo, y esa ausencia bloquea la adopción institucional mucho antes que cualquier limitación técnica. El punto decisivo es dónde se resuelve: si la respuesta se obtiene como opinión para un caso concreto, sirve a una entidad; si se obtiene en la subsecretaría que redacta la regulación de gobierno digital, puede tomar la forma de una disposición general y servir a todas. Financiar este hito es financiar la remoción de la barrera que, en la práctica, mantiene al sector público latinoamericano fuera del ecosistema.

Riesgo declarado y ruta de resolución

La normativa peruana de contrataciones —desde abril de 2025, la Ley N° 32069 y su reglamento, que sustituyeron a la Ley N° 30225— no contempla un mecanismo expreso para que una entidad adquiera activos digitales, y la tarifa continua de validación se paga en el activo nativo de la red. La vía prevista es que la infraestructura se provea como servicio por el implementador, de modo que la entidad contrate un servicio de tecnología ordinario y no adquiera el activo.

Esa vía es razonable pero no está confirmada, e implica dos dimensiones que conviene no confundir. La primera es de política: si sostener una infraestructura de confianza digital cuya tarifa se denomina en un activo digital es admisible dentro del marco de gobierno y confianza digital, materia sobre la cual la SGTD tiene rectoría y autoridad técnico-normativa. Ese es el plano donde interviene la Subsecretaría de Política y Regulación Digital y donde la respuesta puede ser general. La segunda es de contratación: cómo se estructura y adjudica ese servicio en un caso concreto, lo que corresponde a la oficina de administración de la entidad y, en su ámbito, al organismo especializado en contrataciones públicas. El hito 4 aborda la primera, que es la que desbloquea a todos, y deja encaminada la segunda.

Declaramos este riesgo por adelantado porque su resolución determina el modelo de operación de largo plazo, y porque un piloto que lo oculta traslada el problema a la entidad en el peor momento posible: cuando ya hay software funcionando y nadie puede pagar la red que lo sostiene.

Dónde corre el piloto, y por qué

El piloto se ejecuta en red de pruebas, no en red principal. Dado que el objetivo es demostrar gobernanza, identidad, validación y operación de la capa uno, no es necesario asumir desde el inicio costos irreversibles de red principal. El piloto reproduce la arquitectura y los componentes esenciales previstos para la red productiva, utilizando una configuración de pruebas equivalente, lo que permite probar consenso, validadores, gobernanza, contratos, interfaces, flujos de identidad, integración, observabilidad y operación de nodos: la misma implementación de capa uno soberana y el mismo modelo de gobernanza y validación.

La razón no es presupuestal sino de consistencia: mientras el Estado no se haya pronunciado sobre la admisibilidad del gasto en la tarifa de red, comprometer fondos en ella sería contradecir el propio hito 4. Se demuestra primero y se paga después de que exista respuesta.

Alcance y cofinanciamiento

Dos precisiones que preferimos declarar antes de que las pregunten. La integración con la firma digital del Estado queda simulada en la capa de aplicación: el objetivo es demostrar el límite de integración, mientras su implementación real depende del entorno y las credenciales que provea la entidad, por lo que comprometer un plazo sobre una dependencia que no controlamos sería comprometer una fecha que no podemos sostener. Y el monto solicitado cubre una fracción del esfuerzo comprometido: la diferencia la aporta TechGob como coinversión en especie.

Anexo

Presupuesto y cronograma

Es un presupuesto de ejecución, no un calendario de desembolsos: el Mini Grant se entrega en un pago único, de modo que los hitos operan como compromisos de entrega verificables y no como condiciones de pago. Cada partida indica su grado de verificación, para que el lector distinga qué cifra está confirmada y cuál debe cotizarse antes de usarse para decidir.

#PartidaDetalleUSDEstatus
1Dirección, investigación de usuario y gestión institucionalLevantamiento con las áreas usuarias de CEPLAN; expediente y sustento técnico ante la SSPRD; interlocución con RENIEC sobre el marco de identidad digital; conducción del proyecto3.600Definido
2Arquitectura, desarrollo e integraciónCapa uno soberana y gestión de validadores; cinco contratos en Solidity; frontend e integración; capa de identidad; prueba de reversibilidad; releases y documentación3.600Definido
3Infraestructura de nodosTres instancias de máquina virtual (4 vCPU / 8 GB) durante 4 meses, con un mes de margen posterior al cierre600A COTIZAR
4Viaje a LimaUna persona, una semana, agendado contra la presentación del expediente institucional1.600A COTIZAR
5ContingenciaVariación de precios, riesgo cambiario y margen de infraestructura600Definido
Total10.000

Supuestos

Tres validadores, no cinco. El conjunto de validadores del piloto se reduce a tres, suficiente para demostrar lo único que hay que demostrar en esta etapa: que el alta, la baja y el cambio de peso de un validador los decide la entidad rectora a través del contrato de gestión, y nadie más. La configuración de cinco corresponde al dimensionamiento de producción y se documenta como tal, sin operarla.

Infraestructura. Se presupuestan instancias de piloto, del orden de USD 50 por nodo al mes. La auditoría de plataformas trabaja con un supuesto de USD 220 por nodo validador al mes, marcado en el modelo como estimación a cotizar, correspondiente a un validador de producción con requisitos superiores de disponibilidad y almacenamiento. Es la primera cotización que debe cerrarse.

Sin tarifa de red. El piloto corre en red de pruebas, donde el costo de operar un nodo se cubre con el faucet del propio entorno y los tokens carecen de valor.

Viaje. Referencia: pasaje Santiago–Lima ida y vuelta ~450, siete noches ~550, viáticos ~400, traslados ~200.

Esfuerzo y coinversión

ConceptoPersonas-mes
Esfuerzo comprometido (2 personas × 3 meses al 80 %)4,8
Esfuerzo cubierto por el grant~3,0
Coinversión de TechGob~1,8

La diferencia la aporta TechGob, junto con los activos ya producidos y no imputados a este presupuesto: el prototipo navegable publicado, la auditoría comparativa de plataformas con sus modelos de costo, la arquitectura técnica y la hoja de ruta normativa. Se declaran como inversión previa que acredita capacidad de ejecución, no como partidas a financiar. Ambos integrantes reciben la misma asignación: el proyecto no es un desarrollo con acompañamiento institucional accesorio, sino dos frentes de igual peso.

Cronograma

MesTrabajo técnicoTrabajo institucionalEntregable
1Capa uno con Subnet-EVM y gestión de validadores con propietario multifirma. Inicio de los cinco contratosInvestigación de usuario con las áreas usuarias. Preparación del expediente ante la SSPRDRed soberana operativa
2Cierre de los cinco contratos con pruebas y eventos. Frontend e integración sobre el prototipo existente. Capa de identidadPresentación del expediente. Viaje a Lima. Interlocución técnica con RENIECLos cinco contratos de extremo a extremo
3Recompilación a fork Berlin/London, adaptación al patrón de metatransacciones, despliegue en red alternativa. Releases y documentaciónSeguimiento del trámite y respuesta a observacionesReversibilidad demostrada y expediente presentado

Rango de las tareas técnicas: de 8 a 12 semanas de una persona a tiempo completo —capa uno y validadores, 1 a 2 semanas; cinco contratos, 3 a 4; frontend e integración, 2 a 3; reversibilidad, 1 a 2; releases, 1—. El cronograma toma el extremo superior.

Sobre el hito institucional. Su cumplimiento comprende la presentación formal del expediente y el seguimiento del trámite, que están bajo control del equipo. El plazo de respuesta de la administración no lo está, y por eso el compromiso se define por la gestión acreditada y no por la fecha de emisión del pronunciamiento.

Capa de identidad: qué entra y qué no

El 1 de agosto de 2026 el Estado peruano aprobó los lineamientos del DNI digital mediante Resolución Jefatural N° D000012-2026-RENIEC/JNAC, con arquitectura de emisor, titular y verificador, credenciales verificables y divulgación selectiva. Esto ubica al piloto sobre el marco de identidad vigente en lugar de sobre una propuesta de diseño propia.

Dentro del alcance
  • Modelo de identidad del registro alineado al esquema emisor–titular–verificador, con identificadores descentralizados y credencial verificable del titular de pliego.
  • Especificación técnica de integración con Firma Perú para la firma de la aprobación, y con el marco del DNI digital para la acreditación de identidad del funcionario.
  • Gestión institucional del acceso a entornos de prueba y de la interlocución con RENIEC como ente gestor y con la SGTD como ente rector.
Fuera del alcance
  • Integración productiva con Firma Perú y con el DNI digital: depende de credenciales, entornos y habilitaciones que provee la administración. En el piloto, la firma y la credencial se representan en la capa de aplicación.
  • Operación en red principal.
  • Migración de series históricas de instrumentos.

La distinción importa: el piloto entrega la especificación de integración con la identidad oficial y la relación institucional que la habilita, que es precisamente lo que convierte a la fase siguiente en ejecutable.

Qué financia la fase siguiente

Este Mini Grant financia la prueba, no el despliegue. El paso siguiente está definido desde ahora.

Destinatario. El programa infraBUIDL de la Avalanche Foundation, que combina financiamiento directo por adelantado con financiamiento por hitos, sin tramos fijos y con montos determinados caso por caso según complejidad, importancia estratégica e innovación. Es el programa dimensionado para lo que viene, y este piloto produce exactamente los tres insumos que su comité evalúa: una implementación funcionando, demanda institucional acreditada y un equipo con entregas verificables.

Contenido. Integración productiva con Firma Perú y con el DNI digital; despliegue en red principal, condicionado al pronunciamiento sobre admisibilidad del gasto que este piloto gestiona; incorporación de las primeras entidades como nodos escritores; y el paquete reutilizable —contratos, modelo de gobernanza y ruta normativa— publicado para que otro gobierno de la región lo reutilice.

El orden propuesto se justifica en que postular hoy a un programa de escala mayor sin implementación ni pronunciamiento sería pedir financiamiento para una promesa. Postular después, con ambos en la mano, es pedir financiamiento para una expansión.